miércoles, 23 de diciembre de 2009

Víspera del día de Navidad
¿Por qué tiene que bajárseme el ánimo precisamente hoy?¿Por qué hoy tengo que ponerme a pensar en lo aburrida que es mi familia y lo aburrida que son mis vacaciones?¿Por qué no tengo nada que ponerme mañana?¿Por qué no tengo amigos con los que irme de fiesta?
Necesito irme de parranda, necesito dejar de ver el patio de mi casa. Estoy harta de la monotonía... ¿alguien me invita a su fiesta?

Reflexión que acaba de llegar a mi mente: "el infierno son los demás" (Sartre), "pero también el paraíso son los demás" (Yo)

EDITO: Ya tengo la respuesta a las preguntas que me hacía... El responsable de mi estado de ánimo era... (¡tchan tchan!) ¡¡el ovulillo no fecundado!! Siempre me deprime y me convierte en una sensiblona, pero lo perdono porque podría ser mi hijo... (ainss)

En fin, una vez descubierta la causa de mi malestar con el mundo, he de rectificar. Mi familia es tremendamente aburrida e inculta, pero me hace regalitos y les quiero mucho. Mis amigas también son aburridas, pero vinieron a buscarme para irme de parranda, y aunque no quise ir porque no me va su rollo de alcohol y tíos, también las quiero mucho.

Sea como sea, feliz navidad.

viernes, 18 de diciembre de 2009

La cerveza

Hoy nos han dejado usar los portátiles en clase. Estaba yo (pasando de hacer un trabajo) mirando un blog estupendo, aunque abandonado, hasta que apareció esto:

No pude contenerme. Me hace mucha gracia, ya sé que es simple, pero cada vez que lo veo me parto. En el silencio de la clase, casi vacía, y justo enfrente de la mesa del profesor, comencé a reír a carcajadas y me salieron hasta lágrimas. Todos me miraban, y la chica de al lado miró mi pantalla y dijo "¿te ríes de esto?"Seguro que pensaba: "pues vaya, qué tontería" Luego se me pasó el ataque y me dio vergüenza, y me puse roja.

Deseos navideños

Tengo ganas de:
-Sentir plenamente el espíritu navideño.
-Liberarme de la apatía que me acompaña desde que terminé el último examen.
-Hacer deporte.
-Charlar con alguien, pero de verdad.
-Ir al centro de la ciudad y comprar muchos regalos.
-Darme una ducha muy muy caliente.
-Que me den mi regalos y mis notas (este año las recojo sola, ¡ya soy mayor!)
-Volver a tener exámenes de inglés y sacar muchos 10 para que mi queridísima profesora no pueda reptirme "estás muy cerca del 10, pero te voy a poner un 9 (grrr)"

Lecciones magistrales

En mis dieciséis años he aprendido mucho, queridos lectores. Hoy me sinto generosa y os regalaré unas cuantas lecciones magistrales. No hace falta que me las agradezcáis, ya sabéis que soy todo altruismo y generosidad. He aquí, pues:
- Todo, absolutamente todo, llega. El tiempo pasa rápido algunas veces, y en otras parece eterno, pero puedo asegurar que no lo es. Llegaré a 2º de Bachillerato, llegaré a la universidad, me haré mayor y moriré. Todo llegará.
- Nada es extremo, todo tiene matices y está lleno de subjetividad. El mundo entero es subjetivo; y creo que la objetividad es sólo una quimera.
- Nadie es tan diferente como cree, en el fondo los humanos nos parecemos bastante.
- Los verdaderos amigos no existen. O quizá sí, pero yo no los he encontrado, así que para mí no existen.
- Puedo ir más allá de lo que creo. En una noche me he estudiado la Revolución Francesa y leído la mitad de un libro y he sacado sobresalente en ambos exámenes; me he duchado con agua helada en estos días de frío (porque se estropeó el termo, no por activar la circulación ni ningún otro tipo de masoquismo); he superado una complicada extracción de muela... Los límites aparecen cuando quiero.
-Todo es más bonito porque hay un final. Esto no lo he pensado yo -copié la frase de alguna parte- pero podría haberlo hecho.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Dudando

Estoy hecha de carne y de dudas. Soy una gran duda instalada en un cuerpo sedentario, cuyo cerebro se pasa el tiempo buscando encontrar algo de orden. Al menos hoy ha conseguido algo: una clasificación. A mi cerebro le encantan las clasificaciones.
Clasificación de dudas:
1. Mi futuro. Es la que me preocupa más, pero ahora no tengo ganas de pensar otra vez en lo mismo. Siguiente.
2. Mis creencias. Hasta hace muy poco, solía ser cristiana. La Primera Comunión fue un día importante. Y todos los lunes tengo clase de Religión. Pero un día, escuchando al cura, me di cuenta de que no tengo fe, y que todo lo anterior había sido pura tradición. Mis padres no me preguntaron nunca nada y yo me moría por ponerme el vestido blanco. Ahora estoy en un periodo de reflexión permanente, porque tampoco soy atea... Me quedo con una frase de la película Ágora: "Creo en la filosofía"
3.Sentido crítico (si es que tengo algo). Me he dado cuenta de que mi autoestima es muy baja. Lo peor es que yo pensaba que no era así: siempre he sabido que soy lista, a veces guapa, buena... Eso no es autoestima, aunque lo parezca. Autoestima es asertividad, saber aceptarte ante el resto del mundo y no sólo ante el espejo. Su carencia me ha llevado al conformismo: jamás he dicho que un libro estuviese mal escrito, o una película mal hecha, o un plato mal cocinado. Y como consecuencia, no tengo los gustos muy claros. Por ejemplo, la saga Crepúsculo a mí me ha encantado, sin embargo casi todos los mayores entendidos dicen que es una caca. No lo veo, el límite entre la calidad y su ausencia. Habrá que solucionarlo.
4. Exterior. No sé por qué, pero yo no me entero de nada de lo que pasa alrededor: todavía no sé qué es lo que quiere Aminatu Haidar para ponerse en huelga de hambre; ni si el plan Bolonia es bueno o malo; ni a qué partido votaré cuando sea mayor; ni por qué hay crisis...

En fin, que ya estamos en Navidad y no es tiempo de calentarse tanto el coco. Voy a ducharme con agua muy caliente.

viernes, 11 de diciembre de 2009

¡No puedo más!¡quiero dormir!

Son las siete y aún no he fregado los platos del almuerzo. Mi cuerpo no puede más, me duele todo todo todo. No lo he tratado bien, ya lo sé, y es que soy tonta tonta tonta.
Me pasé el puente dejándome llevar por la corriente, pero después vino mi castigo. El final ya lo sabía, por repetidas experiencias, pero yo jamás aprendo.
Y hoy, viernes, vuelvo a ser arrastrada por esta falta de voluntad sin límites. Pero, ¿sabéis qué digo? Que me da igual.
VUELTA A EMPEZAR DEL CICLO: fin de semana de descanso por agotamiento->semana de estudio nocturno.
P.D. Se nota que no tengo ganas de hacer nada, ¿a que sí?

martes, 24 de noviembre de 2009

¿Qué voy a hacer en el recreo?

¿Habéis sentido alguna vez cómo una amistad se rompe?
Yo creo que hoy he oído algo resquebrajarse. Aún conserva unos hilillos, pero no sé si podrá sanar o terminará desgajado. Mejor dicho, terminaré desgajada.
El corte no ha sido brusco ni rápido; tampoco doloroso: creo que la otra parte no se ha entreado siquiera. Ellas van a su bola y yo las sigo callada; por eso quizá no se han dado cuenta de que cada vez paso más tiempo en la biblioteca.
Ellas son mis amigas, con quienes paso los recreos desde hace años. Por costumbre y falta de valor para hacer nuevos amigos, nada más. Lo nuestro ya no es amistad, es rutina. Y es que creo que cada vez tenemos menos en común: nuestros intereses son totalmente dispares. No ven más allá de sus adorados novios. Me aburren.
Pero si rompo con ellas, ¿qué voy a hacer con la media hora de cada recreo? Encerrarme en el baño me deprime...
¿Encontraré algún día la forma de relacionarme con la gente?¿Por qué es tan difícil sólo para mí?
Bueno, al menos no soy la única. He aquí una de mis partes favoritas de Crepúsculo:

"Si no me había hecho un huequecito en una escuela de tres mil alumnos, ¿qué posibilidades iba a tener aquí?No sintonizaba bien con la gente de mi edad. Bueno, lo cierto es que no sintonizaba bien con la gente. Punto. Ni siquiera mi madre, la persona con quien mantenía mayor proximidad, estaba en armonía conmigo; no íbamos por el mismo carril. A veces me preguntaba si veía las cosas igual que el resto del mundo. Tal vez la cabeza no me funcionara como es debido."

sábado, 21 de noviembre de 2009

Una pequeña tristeza compartida

Me había equivocado y por eso estaba triste. Lo había hecho todo mal y ya no había solución. Ahora tenía que enfrentarme a una realidad a la que no estaba acostumbrada, una realidad desgraciada a la que yo había llegado sola.
En un instante lo vi todo claro: se lo contaría. Seguro que iba a ayudarme. Él me inspira confianza, y es más bueno que el pan.

Su reacción superó mis espectativas. Me apoyó con tal dulzura que tuve que hacer un gran esfuerzo por contener las lágrimas. Me emocionó verle así conmigo. Ya lo sabía: es más bueno que el pan.
Entonces sonó el timbre y me apresuré. Quería soltar las lágrimas que había guardado. Lloré en el camino, no sé si por la rabia conmigo misma o por la felicidad que me daba habérselo contado todo.
"¡Adelante, pequeña!¡Puedes hacerlo!¡No es más que la vida!"

sábado, 14 de noviembre de 2009

Siento que te extraño

A los quince supe toda la verdad,que yo naci para volar.
A los dieciocho eramos extraños,dos pibes locos de par en par.
Luego fue la fiebre de los veinte años,romper con todo,me balanceaba sobre los tejados.
Nunca fui la duce niña de tus ojos,ni la mejor barca del mar,nunca de nadie, dueña de todo,de lo imposible de lo irreal.
La melancolia es un licor bien caro,no te has dado cuenta ya te ha emborrachado.
Se van las ultima luces y acaba la funcion,se van y tu estas ausente,se van por siempre pero a pesar de todo sigui aqui,siento que te extraño...
La melancolia es un licor bien caro,no te has dado cuenta ya te ha emborrachado,se van las ultimas luces y acaba la funcion,se van y tu estas ausente,se van por siempre pero a pesar de todo sigo aqui,siento que te extraño...
La melancolia es un licor bien caro,no te has dado cuenta ya te ha emborrachado.
Se van las ultimas luces y acaba la funcion,se van y tu estas ausente.
Se van por siempre pero a pesar de todo sigo aqui,siento que te extraño.
Se van las ultimas luces y acaba la funcion,se van y tu estas ausente,se van por siempre pero a pesar de todo,siento que te extraño.
Amaral

Es que soy yo, soy especial

Supongo que todo el mundo busca ser especial, lo he comprobado. Hay montones de blogs de gente especial. He de reconocer que yo también me creo así. Aunque mi vida sea rutinaria y aburrida, y a pesar de ser muy poco interesante. Es mejor que caer en la mediocridad. Yo no quiero ser como mi amiga Lola, que es el pragmatismo personificado, ni como mi madre, que tampoco entiende este tipo de paranoias. Ellas quieren las cosas claras, simples y sencillas. Yo siempre busco algo más. "En el fondo, a todos nos gustaría ser Amélie"

Recuerdo que leí en un foro de estudiantes de periodismo algo así: "Todos creemos que vamos a tener suerte. Aunque sepamos que todo va mal, pensamos que a nosotros nos va a ir bien: somos nosotros, somos diferentes..." Exactamente eso es lo que yo siento. No lo considero optimismo: es el hecho de ser yo... ¿ego quizás? Puede ser. Es que soy yo, y soy especial.

Quizás no me estoy explicando con claridad. Discúlpenme, pero es que aún no he alcanzado el nivel culto de la lengua y no soy capaz de relacionar todos mis pensamientos con las palabras. Es, no obstante, uno de los objetivos que me planteo.


Vaya, ya he llegado al punto de no saber ni qué estoy diciendo... En fin, me voy a limpiar un poco a ver si se me pasa.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Disciplina

Tengo que:
- Estudiar Lengua, Filosofía, Griego, Inglés y Geografía.
Y estoy:
- Escribiendo en el blog
- Buscando chorradas en Internet
- Escuchando música
¡DISCIPLINA, ¿dónde te escondes?!

domingo, 1 de noviembre de 2009

Soledad, de verdad

Acabo de escribir un post, pero me he quedado con hambre. El título del anterior me recuerda a lo que viví ayer. Mis amigos del instituto celebraron una fiesta a la que tenía que ir. Aunque no me gustan las fiestas, ellos son estupendos y me lo paso genial. Bueno, esto no es del todo cierto: me lo paso genial escuchándolos, pero soy como un fantasma que los observa.

Un momento, voy a abrir el consultorio psicológico.

Ya

YO PSICÓLOGA: A ver, ¿qué te pasa?
YO PACIENTE: Ehhh... pues... exceso de timidez... creo... no sé...
YO PSICÓLOGA: Cuéntame por qué te ocurre
YO PACIENTE: No lo sé... siempre he tenido ese gran problema, que me aparta de los demás y me hace sufrir mucho (esto es demasiado íntimo... bah, da igual)
YO PSICÓLOGA: ¿Siempre?¿Y tus amigos? Háblame de ellos.
YO PACIENTE: Conocí a mi "mejor amiga" en la guardería. Ella, mi hermana, mi madre y mi prima son las únicas personas con las que me expreso abiertamente. Y a veces con desconocidos también. Bueno, y con mi madre no del todo. Los demás son difíciles de alcanzar.
YO PSICÓLOGA:¿Y tu "mejor amiga"?
YO PACIENTE: Mi mejor amiga no es mi alma gemela, ni mucho menos. Suena muy frívolo, pero es la verdad: aunque me llevo bastante bien con ella nuestros intereses son totalmente dispares. Sobre todo desde que ha empezado a beber los fines de semana y a perder la vergüenza, que era lo que nos unía.
Reconozco que me da envidia ver a mis amigos pasándoselo genial, y no poder ser como ellos.
AQUÍ DEJO DE SER MI PSICÓLOGA PORQUE NO SÉ QUÉ MÁS DECIRME, Y ADEMÁS NO ME APETECE SEGUIR ESCRIBIENDO.

Soledad

Estoy sola en casa, así que he aprovechado para hacer todo lo que me gustaría hacer pero no puedo cuando está mi familia:
a) Me he paseado desnuda por casa. Esto lo leí en un libro hace tiempo y desde entonces me apetecía hacerlo. Es una sensación extraña, divertida. He bajado las persianas y dado dos paseos.
b) Me he dado un baño (sin llenar la bañera entera, claro) de casi hora y media, y he cantado fuerte.
c) He recitado un poema de Petrarca con voz teatral muy alta.
d) He escrito en mi blog.
e) He tenido miedo de un ruido en la calle y he deseado que lleguen pronto.

viernes, 30 de octubre de 2009

¿Dónde está la belleza?


De vez en cuando, me apetece oír belleza. Entonces busco en Youtube "Pachelbel's Canon" y me concentro sólo en la melodía. Es sorprendente sentir cómo me llena tanto.
Hasta ahora no había escuchado música clásica. De hecho, no tengo ni idea de música clásica. Pero encuentro la armonía tan bonita...
La historia que me llevó hasta ella me sorprende aún más. Vino en un correo electrónico, formato power point. La escribiría, pero tengo sueño y estoy cansada, así que la copio de El País:

Viernes, 12 de enero de 2007. Hora punta en una estación de metro en la ciudad de Washington. Un músico toca el violín vestido con vaqueros, una camiseta y una gorra de béisbol. El instrumento es nada menos que un Stradivarius de 1713. El violinista toca piezas maestras incontestables durante 43 minutos. Es Joshua Bell, uno de los mejores intérpretes del mundo. Tres días antes había llenado el Boston Symphony Hall, a 100 euros la butaca. No había caído en desgracia, sino que estaba protagonizando un experimento recogido por el diario The Washington Post: comprobar si la gente está preparada para reconocer la belleza.
A los 43 minutos habían pasado ante él 1.070 personas. Sólo 27 le dieron dinero, la mayoría sin pararse. En total, ganó 32 dólares. No hubo corrillos y nadie le reconoció.
"Era una sensación extraña, la gente me estaba... ignorando". El virtuoso asegura que habitualmente le molesta que la gente tosa en sus recitales, o que suene un teléfono móvil; sin embargo, en la estación de metro se sentía "extrañamente agradecido" cuando alguien le tiraba a la funda del violín unos centavos.


domingo, 18 de octubre de 2009

Yo no quiero ser fontanera

Estoy cada vez peor... ahora no sé si me gusta filosofía o no... Sobre todo cuando leo testimonios de quienes como yo soñaban y soñaban, pero ahora son fontaneros. Yo no quiero ser fontanera.

Si escribo esto aquí es porque quiero leerlo dentro de unos años. Me da miedo pensar en el futuro, pero también tranquilidad: ya habrá pasado lo peor, que es decidir.

En fin, que pase lo que tenga que pasar.

sábado, 17 de octubre de 2009

¿Qué nos espera?

No sé adónde vamos a llegar. Tenemos coches. Lavadoras. Lavavajillas. Mp3. Mp4. Wii. Nintendos. Móviles. Ordenadores. Televisores.
De acuerdo, no sé qué haría yo sin estos aparatos.
Las máquinas nos arreglarán la vida, pensarían sin duda quienes revolucionaron el mundo allá por el siglo XVIII. A partir de entonces la revolución ha sido imparable, y el futuro... me da pena pensar en el futuro: un mundo robotizado; quizás los robots lleguen a dominarnos. Pero cuando eso ocurra la Tierra estará tan triste y dañada que explotará. Sí, ¡el hombre se destruirá a sí mismo! Resulta gracioso.
Y ahora dicen que los libros también van a ser electrócnicos. Era de esperar. Pero me pone de los nervios, ¿cómo van a desaparecer los libros?¿y las bibliotecas?¿los libreros también?¿y con ellos los bibliotecarios?¿Se irá el olor a libro nuevo, el sonido de las páginas al deslizarse?¿Y los marcapáginas?

“Año 2054. Mis nietos están explorando el desván de mi casa. Descubren una carta fechada en el 2004 y un CD-ROM. La carta dice que ese disco CD-ROM que tienen entre sus manos contiene un documento en el que se da la clave para heredar mi fortuna. Mis nietos tienen una viva curiosidad por leer el CD, pero jamás han visto uno salvo en las viejas películas. Aún cuando localizaran un lector de discos adecuado ¿cómo lograrían hacer funcionar las programas necesarios para la interpretación del disco? ¿Cómo podrían leer mi anticuado documento digital? Dentro de 50 años lo único directamente legible será la carta.”


EDITO: Esto lo escribí un día demasiado radical. No es exactamente mi opinión. A ver, creo que el desarrollo tecnológico es horrible porque contamina y destruye el planeta. Pero por otra parte es maravilloso: la expresión de la inteligencia humana o incluso un extra-desarrollo de los sentidos.
El bien y el mal, lo bueno y lo malo, siempre van unidos y están en TODO lo que hagamos.
Prefiero los libros de papel porque a mí también me sirven como objeto decorativo, pero no es tan horrible como escribí que se hagan libros electrónicos. Claro que no.

jueves, 15 de octubre de 2009

Dudas

Tengo tantas dudas que dudo hasta de mí misma. Ya no sé ni lo que me gusta. Es horrible tener que decidir. Hasta ahora, todo era mucho más simple: hacías las cosas sin pensar el porqué, simplemente porque había que hacerlas. El cambio es brusco, más aún cuando te das cuenta de que, según lo que hagas ahora (que depende a su vez de cómo ves la punta del enorme iceberg) tu vida será de un modo u otro. Tendrás unos amigos u otros, una ciudad u otra, un trabajo u otro. Entonces te preguntas si existe el destino. ¿Existe?¿O es otra de las tonterías que hemos inventado los humanos? Tengo dudas otra vez; si es que estoy hecha de ellas...

miércoles, 7 de octubre de 2009

Autopsicología

Está bien. Dije que no escribiría con frecuencia, pero esta noche tengo que hacerlo. Como sé que esto no lo va a leer nadie (bueeno, en realidad sí que guardo alguna esperanza, pero muy chiquitita) voy a utilizarlo como terapia. Sé que algunas veces necesitaría ver a un psicólogo, pero me da mucha vergüenza. Así que voy a intentar ser mi propia psicóloga, ya que: a)me conozco mejor que nadie en el mundo; b)me caigo bastante bien, y eso ayuda mucho; c)Psicología era una de las carreras posibles, pero ha quedado descartada al elegir bachillerato humanístico.
Empecemos, pues.
YO PSICÓLOGA: ¿Qué te preocupa?
YO PACIENTE: Lo que más me preocupa en este instante es mi futuro. No sé qué voy a hacer.
Estudiar Filosofía o no, he ahí la cuestión. El caso es que llevo dándole vueltas desde hace unos días, desde que he descubierto la asignatura en el instituto. Yo sabía que iba a ser interesante, pero cuando he empezado a leer, me he dado cuenta de que es lo mío, es todo lo que siempre me he preguntado: ¿por qué?¿cómo?¿para qué?
YO PSICÓLOGA: Entonces, ¿qué problema hay?
YO PACIENTE: En realidad, sé que no debería estar preocupada, lo que pasa es que soy muy obsesiva, y en Internet todos coinciden en que no hay salidas para esa carrera.
YO PSICÓLOGA: Anda, no pienses en eso ahora. ¿Sabes que puedes llegar a muy distintos trabajos desde esa carrera? Además, es la Sabiduría, el pensamiento, la madre de todas las demás disciplinas, ¿qué mas quieres?
YO PACIENTE: Tienes razón. Es la única titulación que podrá saciar todas mis ansias de saber... además, decir que estudio Filosofía mola.
YO PSICÓLOGA: ¿Sabes que eres muy madura para tu edad?
YO PACIENTE: Claro, eso ya lo sé. En realidad estoy muy creída, lo que pasa es que no lo demuestro. Pero yo sé que soy más lista que todos mis compañeros de clase.
YO PSICÓLOGA: Vaya, sí que tienes la autoestima alta, eso está muy bien. Por cierto, acabo de recordar que hay un libro que se llama "El mundo de Sofía" y trata sobre iniciación a la Filosofía. Deberías leerlo. Porque supongo que aún no sabrás mucho del tema. No te apresures, tómatelo todo con calma y va descubriendo poco a poco si es eso lo que te gusta. Aún tienes dos años para decidirlo.
YO PACIENTE: Es cierto. Muchas gracias.
YO PSICÓLOGA: De nada. Espero haberte ayudado, y sabes que aquí me tienes siempre, para cualquier problema que tengas.
YO PACIENTE: Muchas gracias, me ayudas un montón. Buenas noches.
A la tercera va la vencida. Después de intentarlo dos veces y sucumbir antes de llegar al ordenador, hoy en clase de Filosofía he sentido la necesidad de tener un blog. Porque todos merecemos un logar donde ser nosotros mismos, este será el mío. Un lugar donde descargar un poco de mis pensamientos sin que nadie se entere. Para eso están lo diarios personales, pensaría yo hace unos años, comparando estos diarios públicos con esos vulgares programas de televisión a los que la gente va a contar sus problemas. Pero, después de leer montones de blogs, me he dado cuenta de que esto es mucho más bonito: somos ideas; entre ingentes cantidades de información, sin busca de ningún otro propósito que el de llegar a otras mentes como las nuestras. Podemos ponernos en el contacto más directo que jamás haya existido, siendo simples desconocidos. Definitivamente, esto es maravilloso: mucho mejor que el abandonado diario sobre el que duermo hace años.