miércoles, 7 de octubre de 2009

A la tercera va la vencida. Después de intentarlo dos veces y sucumbir antes de llegar al ordenador, hoy en clase de Filosofía he sentido la necesidad de tener un blog. Porque todos merecemos un logar donde ser nosotros mismos, este será el mío. Un lugar donde descargar un poco de mis pensamientos sin que nadie se entere. Para eso están lo diarios personales, pensaría yo hace unos años, comparando estos diarios públicos con esos vulgares programas de televisión a los que la gente va a contar sus problemas. Pero, después de leer montones de blogs, me he dado cuenta de que esto es mucho más bonito: somos ideas; entre ingentes cantidades de información, sin busca de ningún otro propósito que el de llegar a otras mentes como las nuestras. Podemos ponernos en el contacto más directo que jamás haya existido, siendo simples desconocidos. Definitivamente, esto es maravilloso: mucho mejor que el abandonado diario sobre el que duermo hace años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario