sábado, 17 de octubre de 2009

¿Qué nos espera?

No sé adónde vamos a llegar. Tenemos coches. Lavadoras. Lavavajillas. Mp3. Mp4. Wii. Nintendos. Móviles. Ordenadores. Televisores.
De acuerdo, no sé qué haría yo sin estos aparatos.
Las máquinas nos arreglarán la vida, pensarían sin duda quienes revolucionaron el mundo allá por el siglo XVIII. A partir de entonces la revolución ha sido imparable, y el futuro... me da pena pensar en el futuro: un mundo robotizado; quizás los robots lleguen a dominarnos. Pero cuando eso ocurra la Tierra estará tan triste y dañada que explotará. Sí, ¡el hombre se destruirá a sí mismo! Resulta gracioso.
Y ahora dicen que los libros también van a ser electrócnicos. Era de esperar. Pero me pone de los nervios, ¿cómo van a desaparecer los libros?¿y las bibliotecas?¿los libreros también?¿y con ellos los bibliotecarios?¿Se irá el olor a libro nuevo, el sonido de las páginas al deslizarse?¿Y los marcapáginas?

“Año 2054. Mis nietos están explorando el desván de mi casa. Descubren una carta fechada en el 2004 y un CD-ROM. La carta dice que ese disco CD-ROM que tienen entre sus manos contiene un documento en el que se da la clave para heredar mi fortuna. Mis nietos tienen una viva curiosidad por leer el CD, pero jamás han visto uno salvo en las viejas películas. Aún cuando localizaran un lector de discos adecuado ¿cómo lograrían hacer funcionar las programas necesarios para la interpretación del disco? ¿Cómo podrían leer mi anticuado documento digital? Dentro de 50 años lo único directamente legible será la carta.”


EDITO: Esto lo escribí un día demasiado radical. No es exactamente mi opinión. A ver, creo que el desarrollo tecnológico es horrible porque contamina y destruye el planeta. Pero por otra parte es maravilloso: la expresión de la inteligencia humana o incluso un extra-desarrollo de los sentidos.
El bien y el mal, lo bueno y lo malo, siempre van unidos y están en TODO lo que hagamos.
Prefiero los libros de papel porque a mí también me sirven como objeto decorativo, pero no es tan horrible como escribí que se hagan libros electrónicos. Claro que no.

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