viernes, 18 de diciembre de 2009

Lecciones magistrales

En mis dieciséis años he aprendido mucho, queridos lectores. Hoy me sinto generosa y os regalaré unas cuantas lecciones magistrales. No hace falta que me las agradezcáis, ya sabéis que soy todo altruismo y generosidad. He aquí, pues:
- Todo, absolutamente todo, llega. El tiempo pasa rápido algunas veces, y en otras parece eterno, pero puedo asegurar que no lo es. Llegaré a 2º de Bachillerato, llegaré a la universidad, me haré mayor y moriré. Todo llegará.
- Nada es extremo, todo tiene matices y está lleno de subjetividad. El mundo entero es subjetivo; y creo que la objetividad es sólo una quimera.
- Nadie es tan diferente como cree, en el fondo los humanos nos parecemos bastante.
- Los verdaderos amigos no existen. O quizá sí, pero yo no los he encontrado, así que para mí no existen.
- Puedo ir más allá de lo que creo. En una noche me he estudiado la Revolución Francesa y leído la mitad de un libro y he sacado sobresalente en ambos exámenes; me he duchado con agua helada en estos días de frío (porque se estropeó el termo, no por activar la circulación ni ningún otro tipo de masoquismo); he superado una complicada extracción de muela... Los límites aparecen cuando quiero.
-Todo es más bonito porque hay un final. Esto no lo he pensado yo -copié la frase de alguna parte- pero podría haberlo hecho.

1 comentario:

  1. Estoy de acuerdo contigo en todos los aspectos!!!! Pero!! no pierdas la esperanza en cuanto a encontrar a tu amig@ ,,,Ten esperanza!! ,,Todavía somos jóvenes!!
    Suerte!!

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