miércoles, 27 de enero de 2010

Panda de incompetentes

Hoy he pasado uno de los días más aburridos de mi vida. No ha ocurrido nada fuera de lo común: este es el problema, que todos los miércoles son aburridos. Dos horas con el profesor de Clásicas -flojo como él solo- y una con la loca de Historia; el incompetente de Filosofía; el pobrecillo e inocente de Ciencias; y la prepotente de Inglés.
Pensaréis: "claro, esta chica está harta del instituto, como la mayoría" ¡Gran error el vuestro! Yo adoro el instituto, me gusta aprender y se me da genial estudiar. Lo que pasa es que hoy no he tenido clase de Literatura, que es la única que me entretiene. La mayoría del resto de asignaturas me las aprendo de manera autodidacta. ¿Cómo puede haber tantos profesores incompetentes?¿Por qué no se supervisa su trabajo?¿es que me han tocado a mí los más vagos (5 de 11)?
Luego, se quejan del fracaso escolar. Por supuesto que no los culpo a ellos porque quien quiere aprobar, aprueba, pero ¿nadie va a denunciar el fracaso de muchos profesores que están cobrando por no hacer nada?
En fin, voy a autoexplicarme (y estudiarme)la Primera Guerra Mundial.

viernes, 15 de enero de 2010

Año nuevo, yo nueva

Volviendo a estrenar año, toca cumplir propósitos. Ya he empezado la dieta sin dulces y me estoy esforzando en hacer deporte. Esos propósitos son fáciles, queridos lectores, los que más me van a costar son otros: perder la maldita timidez crónica, realizarme una operación de reducción de inocencia, ganar asertividad y algún que otro nuevo amigo.
Y para empezar, voy a escribir un artículo para la revista de mi instituto en la que criticaré a los profesores flojos, vagos, que no explican y que encima se creen seres superiores. Esto jamás lo habría hecho yo hace unos meses.
Voy a dejar de ser la niña buena, obediente y pasiva, al menos un poquito. Voy a quitarle al blog ese color rosa pastel tan dulce y le pondré un campo abierto, lleno de color. Pues eso es lo que deseo ser yo este año.

(Todo esto gracias a la filosofía)