viernes, 30 de abril de 2010

Hipocresía

- Tú sabes que yo a ti te aprecio, Laura.
En mi cara, una sonrisa forzada. Dentro, una voz que responde "pues yo a ti no, yo te odio".

Si la sonrisa forzada no hubiese aparecido nunca, el "yo te aprecio" tampoco lo habría hecho. Y ahora podría decirle lo que pienso realmente, pero ya es tarde para cambiar. Ahora tengo miedo, porque a pesar de todo no quiero defraudarle.

¡Pero qué hipócrita soy!

Claro que si pudiera decir lo que pienso no lo sería.

Moraleja: la timidez, además de causarte la soledad, te convierte en hipócrita.

¡No sean tímidos!

jueves, 29 de abril de 2010

Vocaciones de temporada

En mi agenda pone algo así:

"MI DECISIÓN VOCACIONAL:


- Octubre:____

- Noviembre:_____

- etcétera:_____"



¿Qué significa eso?¿Que es normal que cada mes me guste una cosa diferente?

A pesar de que a mí misma me suene absurdo (por eso de que se elige una carrera y no doce) mi yo interno coincide con los autores de la agenda. Más paradojas de la vida. Y es que cambio de vocación cada temporada, como de zapatos:


Hace un año quise ser traductora. Lo decidí en París, enamorada de la erre francesa, en una plaza abarrotada en la que hablaron a la vez un guapísimo chico italiano, una inglesa y muchos franceses. No entendí nada, pero en ese preciso instante decidí que dedicaría mi vida a hablar como ellos. Luego informé oficialmente que estudiaría Traducción e Interpretación y que por eso me pasaba al bachillerato de Humanidades.

Llegó el verano, y me apunté a una academia de inglés (porque tenía que prepararme para ser traductora). Un día, cuando volvía de clase en autobús, me dio por pensar, no recuerdo por qué motivo, ¿y si estudiase periodismo? De repente lo vi todo claro. Ya me imaginaba escribiendo para un periódico, buscando noticias o haciendo entrevistas. Fui periodista en los 20 minutos del camino; cuando llegué enchufé el ordenador y me llevé un brusco golpe: "Pero Laura, hija mía, ¿cómo vas a estudiar tú periodismo, si te da vergüenza defender tus opiniones hasta en casa? ¡Y con lo difícil que está la cosa!"

Tras otro periodo de confusión, en Navidades me compré el libro "El mundo de Sofía", y tuve claro entonces que no podría dedicarme a otra cosa que no fuese la Filosofía. Como si no hubiese nada más en el mundo, me puse a buscar información, y cuanto más leía, más me apasionaba. A pesar de odiar a mi profesor de esta asignatura, ya lo había decidido. Sería profesora, una buena profesora.

Luego llegó el Proyecto Integrado de este curso, y con él, mi decisión vocacional de esta temporada. Se trataba de sacar adelante la revista de mi instituto. Recordando aquella tarde de autobús, me presenté como ilusionada (y única) candidata para redactora jefa. Y saqué el primer número, con dos artículos, maquetación y organización sobre mis espaldas. Casi todos me felicitaron, y algunos me preguntaron: "tú vas a estudiar periodismo, ¿no?"
Ahora aquí estoy, con mis zapatillas rosa de primavera, volviendo a querer ser periodista. Y también un poco filósofa, y traductora.

sábado, 17 de abril de 2010

Cambio. Primer paso: ser consciente

-¡A comer! ¡venga, hija, que va a llegar tu padre!
Aunque mi madre no esté y sea yo el ama de casa en estos momentos, mi abuela y mi tía controlan los asuntos importantes, "porque la pobre Laura es tan pusilánime e indecisa..."
A pesar de que ya tengo un pescado a las finas hierbas y una ensalada preparados, mi abuela trae su ración de puchero que (otra vez) se impone, dejando a mi comida ser el simple segundo plato.

Así sucede siempre en la vida de la jovencita que escribe, que acaba de cumplir los 17 sin haber salido de fiesta, algo que, por otra parte, necesita mucho. Por todo ello, ha decidido que son necesarias unas urgentes modificaciones en su ser, a saber: perder la timidez, hacer amigos y convertirse en una persona normal e incluida en la sociedad. Para ello serán necesarios:
-un buen psicólogo
-una gran fuerza de voluntad
- muchíiisima asertividad
-unas clases de teatro

Un test de una revista de psicología me califica como NEOAPORÉTICA (¿?): "Para enfrentarte a tus deseos de cambio, te encaras con tus contradicciones. Trata de mantenerte firme. "

De acuerdo. Firme. Sí, sí, claro, firme.