miércoles, 26 de mayo de 2010

Qué fácil es perderlo todo en un segundo, oye. Si mi madre me leyese (cosa que nunca va a pasar) diría, arrugando el morro -ya me la imagino-y mirándome con cara de qué-está diciendo-esta, "Anda, hija, qué cosas dices, si tú eres perfecta y tienes de todo... si no te falta de nada..."

"Sí, mamá, sí que necesito muchas cosas. Yo quiero ser mucho más. Ahora no soy nada, mamá. Te he pedido ayuda a gritos y no me has oído, ¿o es que creías que lo del psicólogo era un capricho...? Sí, claro que lo pensabas.

Yo tenía una firme intención de cambiar, de lograr hacerme un hueco en la sociedad. Como ocultaste el tema de la terapia, pensé en otra opción, ya sabes que soy una chica con recursos. Creí que irme al extranjero este verano me vendría bien, al menos allí tendría que hablar a la fuerza. Lo deseaba con toda mi alma..."

No sé si será la astenia primaveral, que a mí me ataca de lleno, una equivocación en la clase de baile que me ha hecho enrojecer, o los altos presupuestos de los cursos de inglés en el extranjero. Creo que las tres cosas, más el sueño acumulado, han hecho caer bruscamente la torre de ilusiones que había construido desde hace unas semanas.

Ahora tendré que volver a construirla.

2 comentarios:

  1. Tienes un buen blog y tendencia a la filosofía, de momento de mercadillo, como pertoca; pero no esta mal para alguien de Bachiller. Espero que con el tiempo no pierdas lo que te hace excepcional por el peso de la sociedad, aunque eso le pasa a la mayoria de gente.


    PD: Los psicologos normalizan a la gente, no hay nada peor que neutralizar el conflicto, que volverse neutral. Carl Schmitt y Hobbes no tenian mucha razón en eso

    ResponderEliminar
  2. Gracias por visitar mi blog. Lo "de mercadillo" me parece un buen tema para una entrada que algún día escribiré. Con respecto a "normalizarme", lo necesito a pesar de que aquí en el blog quede más bonito eso de ser diferente.

    ResponderEliminar