martes, 22 de junio de 2010

Ea, pues ya se acabó todo. 1º de Bachillerato terminado, y un largo verano por delante. Si alguna vez dije que soy un poco diferente a mis compañeros, esto lo confirma: mientras todos están felices, a mí me ha entrado una gran sensación de tristeza y vacío. Casi lloro. Ya no voy a tener más clase de literatura.

¿Qué voy a hacer sin las clases de literatura?

domingo, 13 de junio de 2010

Proyectos de verano

¿Por qué lo hiciste, tonta? No se juega con las ilusiones, y menos cuando sueñas con algo necesario pero inalcanzable, ¿sabes?

"...Te irás a Inglaterra, o al pueblo de al lado, da igual, pero sola. Lograrás espabilarte, conocerte a ti misma, aclarar tus ideas. Será como una terapia de choque, donde tendrás que hablar a la fuerza. Conocerás gente, apuntarás algunos nombres en tu lista de contactos casi vacía, y dejarás de ir con tus padres a la playa: te harás mayor..."

¡MENTIRA, todo era mentira! Ahora sales con que es caro, que no quieres pedir tanto dinero a tus padres. Pero sé que también hay algo de miedo a equivocarte. Y eso no está bien. No debes tener miedo, Laura.

Ahora una cae una gotita salada entre la K y la L, y ya me duelen mis ojitos de llorar por nada.

No... en realidad, sí que lloro con causas: lloro por estar completamente sola, porque me da envidia mirar el Tuenti de los demás y ver cuánto se divierten, por vivir en este pueblucho de catetos incultos donde no hay nada que permita mis proyectos para el verano (ni gimnasio, ni clases de teatro, ni psicólogo, ni clases de alemán o de italiano, ni gente nueva...).

Voy a llorar otro poquito por todas esas ilusiones arrancadas como los pelos de las axilas.

Luego iré a dar un paseo en bici y pensaré en todos los viajes que haré este verano.


Pensaré en los muchos libros que voy a leer.