sábado, 21 de agosto de 2010

La dramática comida de coco


«En ocasiones —decía Marcos, con aire un tanto fúnebre— me siento diferente y como aislado de los demás.
«»A veces —continuó— siento como necesidad de abandonar el grupo en el que estoy, porque me siento incómodo. Trato de ser sociable, pero se me hace insufrible, no sé por qué. Creo que no sé disfrutar de la vida.
«»No sé como lo hago, pero enseguida pierdo las amistades y sufro pensando en ello. Lo pienso una y otra vez, le doy vueltas y más vueltas, trato de vencer mi timidez, pero no me sale, meto la pata, siento una vergüenza terrible y pierdo las oportunidades, me quedo paralizado.
«»Pienso que no voy a saber comportarme, noto que me preocupa demasiado lo que piensen de mí. Creo que de tanto pensar en eso, luego me falta naturalidad. Tengo la sensación de que todo el mundo me estará mirando y que se ríen interiormente de mí; y supongo que no debe ser así, pero lo pienso. Intento pasar desapercibido, pero soy tan tímido que precisamente por eso al final acaban fijándose en mí.
«»Veo que otros se desenvuelven con gran soltura, caen bien a todo el mundo, dicen cualquier tontería y a todos les hace gracia, y les tengo envidia. Las cosas que se me ocurren a mí no tienen gracia.
«»Siento una infinita tristeza ¿Cuál es la causa de que yo sea así? ¿Por dónde empezar? Yo —concluía— no quiero ser así.»


2 comentarios:

  1. Es necesario superar los miedos, en este caso, la timidez. Solo se necesita a alguien que te tienda una mano y te ayude, para que no estes solo.

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